Todo principio es difícil, sobre todo cuando uno es "novato" y autodidacta. Con esta convicción asumo este reto, con la esperanza de no fracasar en el intento.
Nunca he sido ni seré "peñista de cuota" , pero sí - desde su nacimiento- simpatizante y colaborador de la PEÑA CULTURAL Y RECREATIVA DE FÁTIMA.
Por eso, remedando el grito de guerra de los peñistas en sus desfiles, lanzo al aire ¡¡¡FÁTIMA!!! ¡¡¡FÁTIMA!!! ¡¡¡FÁTIMA!!!